Ayer nos reunimos en casa unos cuantos viticultores de la Marina, con viñas repartidas por las partidas de Benissa, Teulada y Tárbena. La mayoría amigos y conocidos nuestros, chalados de la tierra y las cepas, de esos que reconoces por los ojillos inyectados en vino, esa raza que odia todo lo que no sea sentir el vino desde el inicio, donde se encuentran las verdaderas razones de su existencia, el terruño, la variedad y la lógica viticultura que muchas veces se ha sustituido por la prisa y la sinrazón.
Nuestro querido Josep Lluís Pérez abrió el fuego...

Que remató el apasionado Juan Cascant del Celler La Muntanya...

También acudieron Tonet de la Associació de Amics del Moscatell de la Marina Alta y Santi del Celler de la Marina de Gata.