
Últimamente veo poco a mi vecino "Rabosa". Miquel cuida cada día menos su viña. El año pasado acabó verde pálida por la clorosis y con un poco de black rot. Este año no ha labrado desde el verano y las cepas apenas se adivinan sumergidas entre la hierba erizada como el lomo de un gato verde cinabrio y rojo inglés.
Me angustia el futuro de esa viña. En la Marina se ven muchos campos como este, bancales con viejísimas cepas a punto de desaparecer, muchos hijos y nietos que van a catas, hacen cursillos y aprenden lo que es el envero, los polifenoles, los antocianos, y les importa bien poco el estado real del viñedo, de "su" viñedo.
Cuesta imaginar un futuro mejor para nuestros moscateles mientras echamos a perder viñas como ésta. Mis ancianos vecinos quizá no sepan lo que es una buena r.c.p. pero algunas de las cosas que llevan haciendo toda la vida tal vez sean más interesantes.






