Sólo hubo una decisión importante en mi vida. Elegí el pincel y no la azada.
A veces siento que me equivoqué...

sábado, 7 de febrero de 2015

Vicent el Redó


Vicent el Redó era un dios para mí. Una bestia de la naturaleza que igual cogía erizos de mar, que construía un márgen, cogía tordos en su parany o pasaba su mula entre las cepas. Era de esos hombres directos de ojos claros brillantes y verdosos como el agua de alguna de las calas a las que iba a coger erizos y pulpos para almorzar. En su botijo el agua sabía mejor que en el nuestro, claro, que después de unos cuantos años y muchos tragos, descubrí el motivo. Creo que fue el primer alcohol al que me acostumbré...
Todo en él era diferente, su piel tostada al sol era dura como la piedra y lisa como algunas de nuestra querida Mallada Verda. Me parecía indestructible, tallada.
Tuvo varias perras, siempre perras a las que llamaba Olga, siempre Olga. Creo que esa tozudez mía la aprendí en buena parte de él.
Fui a verle este verano a su casa de siempre, a su riurau abierto y venteado. Le llevé un par de botellas de nuestros vinos y abrimos el tinto. Le costó probarlo casi una riña con Leonor, su mujer, su adorable esposa, pero lo probó. No estaba preparado para su reacción, tenía que haber imaginado algo parecido de alguien que lleva toda su vida bebiendo otro tipo de vino, un vino como él, directo, joven, brillante, punzante como un erizo y sedoso como un pulpo.
Fue hasta el momento su última lección.

viernes, 30 de enero de 2015

Uno de los nuestros



El jove mirà ben satisfet l'extensa plana de vinya moscatell i ametlers que s'estenia davant la casa tancada; i la lloma que s'alçava darrere de l'edifici, coberta de pins que avançaven per la part esquerra i servien de marge a la vinya fins que allà, prop del mar, la tancaven i impedien que els vents salobrencs ressecassen els pàmpols en una bardissa protectora de més de quilòmetre i mig d'amplària al llarg d'esculls i penya-segats.

Jordi Valor "Ducat de Bèrnia".

miércoles, 14 de enero de 2015

Bancalismo


Cualquier orientación no es buena, aunque aquí es casi imposible no tenerlas todas. Yo lo llamo bancalismo y es el deporte que practico desde pequeño. Saltarlos, repelarlos, construirlos y pintarlos y ahora también, plantarlos...
Feliz año.

jueves, 18 de diciembre de 2014

El valle de la inquietud


He encontrado un viñedo en la montaña, a los pies de un valle que acaba en el mar. Y he recordado este poema...

El valle de la inquietud
    Antes, un silencioso valle sonreía
    Cuando la gente en él no moraba,
    Pues habían partido hacia la guerra
    Confiando su cuidado a las plácidas estrellas
    Que vigilaban desde sus azules torres.
    Velaban por aquellas flores,
    Entre las cuales durante el día
    Ponía el sol perezosamente su luz.
    Ahora, cada visitante confesará
    La triste intranquilidad del valle.
    Todo existe allí sin movimiento,
    Todo salvo los aires que cobija
    La mágica soledad. ¡Ah, ningún viento
    Aquellos árboles seculares agita!,
    Estremecidos como los helados mares
    En torno de las hébridas brumas!
    ¡Ah!, ningún viento anima aquellas nubes
    Que cruzan el inquieto firmamento
    Veloces, eternamente rumorosas,
    Sobre las violetas que allí aparecen
    A la mirada, en miríadas de tipos,
    Sobre los lirios que se mecen
    Y lloran sobre la tumba innominada.
    Mecen, desde fuera de sí, fragante cáliz,
    Eternos rocíos derramándose en gotas.
    Lloran, de sus dulces dedos,
    Lágrimas perennes que descienden en forma de gemas.

    Edgar Allan Poe.

martes, 9 de diciembre de 2014

L'estudi


Mi padre se pasaba el día en el estudi. Casi toda la mañana y parte de la tarde estaba allí, pintando, leyendo, escuchando música, recibiendo visitas.  Allí nos enseñó a pintar y a ver el mundo desde el estudio constante y meticuloso de todo lo que nos rodeaba hasta el disfrute de interminables horas de trabajo. Estaba repleto de cachivaches inútiles para el resto del mundo pero llenos de sentido para él y  por tanto, para nosotros. La mirada de un pintor siempre es diferente. Su trabajo es un continuo estudio.
Al morir, convertimos su viejo estudio en nuestra bodega, cegamos un par de ventanas, dimos algo de pendiente al suelo y ampliamos su negra y pesada puerta. La pintamos con pintura especial, paredes y suelo y metimos en ella estrujadora, prensa, depósitos y barricas. Sólo nos faltaba el nombre...
Y ocurrió que mientras lo pensábamos, la gente, los niños y nosotros mismos seguíamos llamando a la nueva y flamante bodega: l'estudi. Como si mi padre todavía estuviera allí. Pintando.
Y decidimos seguir utilizando ese nombre para nuestro vino tinto, l'estudi, en homenaje a mi padre, a su lugar de trabajo y a su manera de entender la vida como un estudio eterno...


jueves, 27 de noviembre de 2014

La libertad


La libertad consiste en desarrollar el  potencial que cada niño lleva dentro y no en adaptarse a una  sociedad cuyas metas son otras”.  "Para que esa libertad con  limites  se pueda dar hace falta un ambiente adecuado donde poder saltar, pintarrajear, golpear, porque  ésta es su manera de entenderse a sí mismo y el entorno”.
 Rebeca Wild.

jueves, 20 de noviembre de 2014

Esencia


Mi amigo Vicent ha arrancado su bancal de moscatell.
Han quedado diseminadas por la superficie xirugada unas cuantas cepas secas y filamentosas que conviene retirar cuanto antes, pero que dan mucha información de cómo hundían sus raíces esas viñas y extraían los minerales y la humedad del suelo. A que altura profundizaban sus pequeños brazos superficiales y con qué poco se mantenían.
Ese bancal es un libro abierto para nosotros...