Sólo hubo una decisión importante en mi vida. Elegí el pincel y no la azada.
A veces siento que me equivoqué...

jueves, 1 de octubre de 2009

La figura y el fondo



Un fondo que pertenece a otro cuerpo
una aumentada piel,
un estrechísimo segundo
que se descubre y se cierra,
que fija una presencia.




martes, 22 de septiembre de 2009

La paleta


Me pregunto muchas veces cómo conformamos nuestra paleta de color, cómo vamos añadiendo y completando, modificando o adaptando en función del momento y la necesidad, nuestra manera de mirar, reconocer e interpretar. Observar desde el detalle la naturaleza, viva o muerta, con ojos de cirujano, ha sido y todavía es una obsesión. Un ejercicio constante, molesto pero ineludible por su poder de autodiagnosis.





martes, 15 de septiembre de 2009

Erosionando


El dinámico paisaje de La Marina, abrupto y desorganizado,cada día está más erosionado debido al abandono agrario. Las terrazas o bancales acumulan difícilmente el agua cuando dejan de roturarse y la caída de los márgenes acaba desembocando en una sucesión de taludes donde apenas se distingue una línea de horizonte diferente o un color alejado del gris. Esas pequeñas curvas discontinuas y serpenteantes empiezan a desaparecer y la montaña tiende a restablecer lo que en su día fue.

martes, 8 de septiembre de 2009

El inicio


Mancha imprecisa y
primer estado,
el ensayo es prueba incorrecta
de un pulso permanente.
Primer inapreciable hollejo,
delicada cáscara de un solo uso.
Puesta la cerda en esquina
inicia su paseo líquido
de embebida mentira.

martes, 1 de septiembre de 2009

Abel y Maite


Nos largamos este agosto a La Rioja abandonando nuestro viscoso mediterráneo gracias a un viaje que nos regalaron unos amigos (pobres infelices, no sabían lo que hacían). No queríais ver viñas, ¡toma viñas! Ahora que mucha gente es de tal o cual zona, de este o aquel vino, de esa o esa otra uva, nosotros (que no tenemos manías patrihorteras en esto del vino), nos plantamos en la bodega de Abel Mendoza en San Vicente de la Sonsierra buscando a un atípico viticultor de la parte menos conocida de La Rioja, pero con suelos grandiosos para la viña. Al poco de hablar con Maite, su mujer, estábamos convencidos de haber hallado algo que andábamos buscando y que rara vez se encuentra.
Esa misma tarde probamos casi todos sus vinos ya con Abel en escena, una cata entre amigos aunque algo intimidados por el rigor y la humildad con la que ellos mismos hablaban de sus propios vinos. Cuando dejamos los blancos estaba rendido y maravillado y Laura, insobornable y analítica como es, se quedaba con ganas de más, algo que sólo le pasa cuando el vino es excepcional. De los tintos todavía recuerdo el graciano, perfumado y aterciopelado, malvas amoratadas y labios de mujer...¡Sant Dimoni!, me hubiera ahogado en él.


Mochila choricera a cuestas nos fuimos a ver viñas. ¿Hay algo más hermoso en este mundo que ver viñas? NO. Y si lo haces con alguien capaz de interpretarlas como lo hace Abel, puedes sentirte afortunado. Humano, sincero, apasionado, meticuloso e independiente, le escuché decir varias veces no lo sé, prueba de que aún se lo pregunta. Porque quiere comprender y dar a la cepa lo que ésta le pide, tan solo lo que necesita.



Se nos hizo de noche en un antiguo lagar.

A la mañana siguiente desayunamos con Maite en la bodega.



Y nos despedimos con el único consuelo de llevarnos seis de sus vinos en una caja de madera que ya he colocado a los pies de mi caballete.

sábado, 29 de agosto de 2009

Verano

Verano de mañanas frescas y bochornosos mediodías, de mucha cepa abandonada y polilla envenenada, de abubillas, liebres, hongos y perros, siempre perros mero-deando por la casa, entre los almendros cerca de las viñas. Nuestro vecino José llamando a gritos a su perra Lluna, que siempre que puede hace una visita nada amigable a las gallinas de otro vecino (la última vez acabó con nueve). Las verdes redes antipájaros encima del moscatel con alguna perdiz revoloteando espantada intentando salir. Una serpiente destrozando un joven ciprés mientras descendía en vertical tras almorzar en un pequeño nido tres grasientos pajarillos. En fin, para no aburrirse.
Y para colmo, hoy cumplo treinta y siete años.

jueves, 30 de julio de 2009

Enorgía

Mi hermana disfruta horrores creando escenarios. Con cuatro cosas es capaz de hacerte sentir en otro mundo, una planta por aquí , un mantel por allá, un foco alumbrando esto, un jarrón decorando aquello... El otro día montamos una "enorgía" en casa y la primera mesa con la manzanilla y el champagne nos la decoró ella y mi cuñado. Quedó preciosa con unos cacharros que se había traído de casa y unas flores cogidas del campo.
Los siguientes vinos, de Alsacia, Sicilia, Rioja y Borgoña, los combinamos con tartas, atún, pato y langostino y repetimos otro champagne con salmón...Al final, nos adentramos en la Ribera del Duero con un maravilloso couscous preparado por Jacqueline y Michel.















Para que pasaran los postres, un poquito de moscatel de la tierra que habíamos probado unas horas antes con Juanvi y Gloria...

Y esto, la tierra y sus gentes, es lo que más nos gusta del vino. El pinot gris fronterizo, el amarillo mediterráneo de Sicilia, el inigualable perfume de los blancos de Le Montrachet, la elegancia de la tempranillo en la Rioja y la dulce, floral y amielada moscatel nuestra.