Sólo hubo una decisión importante en mi vida. Elegí el pincel y no la azada.
A veces siento que me equivoqué...

martes, 28 de abril de 2015

Pinot


Cuando quitamos el molesto papel que ocultaba la etiqueta de esta botella sentí un estremecimiento...
Ya hace unos años la había probado y todavía recordaba alguna de las sensaciones que la otra noche reviví. Sensibilidad y pureza, respeto a la tradición y conocimiento geológico, naturaleza sagrada y maduración perfecta. La prodigiosa manera que tienen algunos en Borgoña para hacer trascender mediante la viticultura a una variedad de uva que precisa de unos cuidados especiales y de una atención constante, una vida dedicada a la Pinot, una eternidad consagrada...

sábado, 18 de abril de 2015

Maloláctica


La fermentación maloláctica en la que está en estos momentos nuestra merseguera en barrica es algo excitante, me recuerda alguno de esos cuadros antiguos donde dejaba la pintura deslizarse moviendo el bastidor de arriba a abajo buscando caminos que se iban trazando casi al azar entre los surcos de la pintura y la arpillera casi virgen. Con un dibujo previo muy concreto pero violentamente movilizado, por momentos parece retorcerse buscando un nuevo equilibrio. De nuevo hay gas burbujeante en la boca y aromas demasiado vivos, colores todavía no ensamblados...
En fin, el vino sigue su camino. Solo...

martes, 31 de marzo de 2015

Jugando...


Mi hijo me ayuda en los inicios de algunos paisajes. Acaba casi siempre enfadándose con el verde y llenándolo todo de amarillo, empastrando color por puro placer, deleitándose con el sonido rugoso del pincel sobre la tela. Pinta incluso en la paleta, parece como si para él todo fuera igual de importante. No prepara un tono, no lo busca, no pinta piedras ni nubes, simplemente desliza la mano sobre el lienzo como si estuviera jugando mientras sostiene una pequeña brocha a modo de cuchillo...

sábado, 21 de marzo de 2015

Acaronant la teua muntanya


Hoy es el día de la poesía.
Mi amigo Albert, mientras yo estoy injertando, plantando y podando, se dedica a escalar montañas, tomar fotografías y ultimamente también a escribir poesía. Compartimos la mayoría de aficiones y pasiones, pero, quizá sea ésta, la de recorrer montañas, la que más nos une. Aunque con espíritus diferentes, la poesía es para nosotros la sublimación de (como él lo define) "nuestros andares" por las sierras.

domingo, 15 de marzo de 2015

Ximo entre las flores...


Se acabò. Llega un momento aunque la luna acompañe y la temperatura lo permita en que debes abandonar las labores de invierno, el injerto, las nuevas plantas.
Las cepas empiezan a despertar y entre Ximo y yo habremos injertado unas trescientas. Pronto brotarán también estas, clones diferentes sobre portainjertos distintos. A los dos nos gusta tener en el bancal multitud de variaciones sobre el mismo tema. En un bancal donde hay más de mil plantas tengo dos pies diferentes y tres clones tambien diferentes. En otro he plantado dos veras, es decir, sin pontainjerto americano, como lo hacía mi bisabuelo.
Y además una carena para injertar el año que viene con tintorera y otra para un moscatel especial.
Pero eso será el año que viene...

viernes, 27 de febrero de 2015

Otro de los nuestros


Durant la caminada, de tant en tant calia prendre alè, aleshores el viatger s'aturava i aprofitava el seu temps de descans per a escoltar el llenguatge de les pedres, aprenent la lliçó d'història que la més insignificant d'elles és capaç de transmetre calladament.

 "Espigolant pel rostoll morisc" Bernard Capó.

sábado, 7 de febrero de 2015

Vicent el Redó


Vicent el Redó era un dios para mí. Una bestia de la naturaleza que igual cogía erizos de mar, que construía un márgen, cogía tordos en su parany o pasaba su mula entre las cepas. Era de esos hombres directos de ojos claros brillantes y verdosos como el agua de alguna de las calas a las que iba a coger erizos y pulpos para almorzar. En su botijo el agua sabía mejor que en el nuestro, claro, que después de unos cuantos años y muchos tragos, descubrí el motivo. Creo que fue el primer alcohol al que me acostumbré...
Todo en él era diferente, su piel tostada al sol era dura como la piedra y lisa como algunas de nuestra querida Mallada Verda. Me parecía indestructible, tallada.
Tuvo varias perras, siempre perras a las que llamaba Olga, siempre Olga. Creo que esa tozudez mía la aprendí en buena parte de él.
Fui a verle este verano a su casa de siempre, a su riurau abierto y venteado. Le llevé un par de botellas de nuestros vinos y abrimos el tinto. Le costó probarlo casi una riña con Leonor, su mujer, su adorable esposa, pero lo probó. No estaba preparado para su reacción, tenía que haber imaginado algo parecido de alguien que lleva toda su vida bebiendo otro tipo de vino, un vino como él, directo, joven, brillante, punzante como un erizo y sedoso como un pulpo.
Fue hasta el momento su última lección.