Sólo hubo una decisión importante en mi vida. Elegí el pincel y no la azada.
A veces siento que me equivoqué...

lunes, 26 de abril de 2010

El sapo, la esquina y el japonés

Bajo una parra entre los mirtos, encontró Laura ayer un par de pequeños y ágiles sapos que me recordaron una poesía...





Dios es la simetría de un sapo
y sus ojos me buscan en la oscuridad
como una serpiente que buscase el corazón de la tiniebla
mientras un japonés atisba en la esquina
en la esquina cruel del poema
en donde las águilas se vuelven para mirar
y no encuentran sino la nada, mi única terrible compañera
la nada que se vuelve para mirar.





...de Leopoldo María Panero.

1 comentario:

  1. Donde haya un par de sapos que se quiten todos los príncipes y princesas!

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