Sólo hubo una decisión importante en mi vida. Elegí el pincel y no la azada.
A veces siento que me equivoqué...

lunes, 16 de mayo de 2011

La medida


Sólo discuto con mi mujer cuando hablamos de pintura, y más concretamente de mis cuadros y el momento de dejarlos. Creo que ha sido siempre una obsesión en los pintores acabar una obra, decidir el instante justo en el que debes apartarla del caballete y dedicarte a otra cosa, cuando añadir unas pinceladas no aportan nada mejor y sí muchas veces todo lo contrario.
Es ese tiempo en el que soy incapaz de alejarme de la tela y me dedico a insistir una y otra vez con una tierra o una nube, cuando aparece ella por la puerta y me dice, casi ruega: ¡ya basta Juan!
Muchos cuadros acaban en una discusión y posterior rescate...

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